Nos centramos en cuidar muy mucho nuestra piel en verano, para que luzca bonita y con un bronceado envidiable. En verano, incluimos en nuestra alimentación diaria la zanahoria, el tomate, el pimiento rojo, la remolacha… Pero, ¿qué ocurre en invierno? ¿Deberíamos incluirlos también? ¿Obtendremos el mismo efecto que en verano?

¿Cómo actúan los carotenos en verano?

carotenos en inviernoPor ponerte un ejemplo, la zanahoria es un ingrediente muy común y conocido porque contiene, precisamente, una gran cantidad de beta-carotenos. Estos son los encargados de darle ese color naranja tan característico que tiene. Su acción es antioxidante y ayudan a la formación de vitamina A. De hecho, muchos de los carotenoides se convierten en vitamina A durante la digestión: protegiendo la vista, la piel y retrasando su envejecimiento. ¡Todo ventajas!

¿Qué te aportan los carotenos en invierno?

Junto con la zanahoria, tenemos varias verduras de invierno que son también muy ricas en betacarotenos, como son la calabaza, la batata, el brócoli y el pimiento rojo, entre otros.

Lo que conseguimos comiéndolas también en invierno no es un bronceado perfecto ni mucho menos, sino que nuestra piel luzca más sana, hidratada y fuerte frente a las agresiones ambientales como son las bajas temperaturas, el viento y el frío.

Además, nos protegen de estar sufriendo resfriados constantemente y nutren nuestras defensas, para que estén fuertes y nos permitan sentir una energía constante a lo largo de la jornada.

En definitiva, por mucho que los beneficios que nos aportan los carotenos en invierno no sean estéticamente tan evidentes como en verano, has podido comprobar que son numerosos los beneficios también en invierno. ¿Por qué no incluirlos en tu dieta diaria?

carotenos en inviernoPara ayudarte a ello, te propongo las siguientes ideas:

  • Chips de batata al horno.
  • Crema de calabaza con zanahoria, puerro y calabacín.
  • Lenteja roja con pisto de tomate.
  • Milhojas de patata con remolacha al horno.
  • Brochetas de pollo al curry con zanahoria.

Incluye alimentos ricos en carotenos también en invierno y… ¡Cómete la Vida!