Tanto el hummus como el guacamole son 2 salsas o acompañamientos que están captando cada vez más adeptos, ya sea por su exquisito sabor como por su versatilidad. Con pan integral, picos, nachos, crudités de verduras… Sea como sea, estas 2 salsas tienen mucho que decirnos, ya que están llenas de nutrientes. Veamos, a continuación, cuáles son sus principales diferencias.

Los beneficios del hummus:

  • el hummus o el guacamoleContiene proteínas de origen vegetal, lo cual lo convierte en un alimento indicado para las personas veganas, sobre todo. Además, ese contenido en proteínas nos proporcionará una mayor sensación de saciedad, por lo que mantendremos nuestro apetito controlado.

 

  • Teniendo en cuenta que el hummus es una crema hecha a base de garbanzos, con limón, sésamo y aceite de oliva, absorberemos sus hidratos de carbono de manera lenta gracias a la fibra que contiene.
  • Su contenido en minerales es mayor que el del guacamole, ya que destaca por ser más rico en hierro, fósforo, potasio, calcio y magnesio, así como en vitaminas del grupo B (niacina, ácido fólico, tiamina y riboflavina).
  • Gracias a los minerales del garbanzo, el hummus nos ayuda a combatir las situaciones de estrés, irritabilidad, nerviosismo y falta de sueño con mayor facilidad.
  • Su riqueza en ácido fólico lo hace un alimento recomendable para tomar antes y durante el embarazo, porque facilita el correcto desarrollo del cerebro del feto y promueve el bienestar de la madre.

Los beneficios del guacamole:

  • La salsa de guacamole se elabora con su ingrediente clave, el aguacate, cebolla, tomate fresco y lima.
  • Es más rico en antioxidantes y licopeno que el hummus, por lo que nuestra piel lo agradecerá desde el primer momento en que comencemos a comerlo.
  • desayuno o brunchContiene una mayor cantidad de grasa, por lo que lo ideal es comerlo mucho más espaciado en el tiempo que el hummus. Aunque la grasa que contiene es cardiosaludable, no deja de ser grasa y, por lo tanto, rico en calorías. Lo dicho, no hace falta que lo eliminemos de la dieta, sino que no es conveniente abusar de él si lo que queremos es llevar a cabo una alimentación baja en calorías.

El mejor momento para comer el hummus o el guacamole:

Hummus:

Teniendo en cuenta su composición, lo ideal es comerlo a mediodía. Al poder absorber sus hidratos de carbono lentamente, nos ayudará a mantener los niveles de energía estables a lo largo de toda la tarde. Si lo tomamos por la noche, también puede ser un gran aliado para recuperarnos después de realizar ejercicio físico, siempre y cuando elaboremos el hummus con un bajo contenido en grasa.


Guacamole:

Al contener una mayor cantidad de grasa, aunque sea de la buena, lo ideal es comerlo en las primeras horas del día. Se puede incluso preparar con ello un auténtico desayuno de campeones, con tostadas integrales, guacamole, huevos escalfados, sal y pimienta.

Combina la salsa más adecuada con tus platos favoritos y… ¡Cómete la Vida!